viernes, 15 de mayo de 2015

Cómo lees el tarot?: pregunta frecuente



Muchos de los que hacemos lecturas de tarot no solemos responder esta respuesta de una manera corta, sobre todo porque a pesar de leer y estudiar mucho acerca de cada uno de los arcanos siempre se nos presenta una manera diferente de hacerlo.

No hay una metodología que nos permita decir con certeza cómo lo hacemos, muchas veces nos lleva de la mano la intuición y otras la técnica, una y otra se van formando de manera diferente lo que implica que muchas veces no coinciden al hacer una lectura.

También hay diversas técnicas para hacer una lectura; hay quien hace tarot adivinatorio o quien lo usa con fines terapéuticos, depende del propósito que tiene la consulta y sobre todo de cómo vemos al consultante cuando se nos presenta.

Todos lo hacemos de forma distinta y lo más importante es que conozcamos a profundidad nuestras capacidades para poder hacer una lectura efectiva, el compromiso que establecemos con el consultante es decirle el mensaje que tienen para él las cartas, por ningún motivo podemos empezar a decirle lo que quiere oír solo para acortar su visita.

Lo más importante es el compromiso que tenemos nosotros, el llevar el mensaje a quien corresponde sin hacer uso de este para beneficiarnos nosotros.


MARIANA AGUILAR

Extraído del blog: La casa del Tarot

Técnica de meditación utilizando los Arcanos Mayores




Unos minutos al día puede ayudar a reducir el estrés y además puede ampliar tu visión de la vida. Existen tantos métodos de meditación como instructores en el mundo. la meditación puede llegar a ser el mejor amigo de uno porque nos ayuda a liberar todos los pensamientos malos que tiene la mente.

Esta meditación consiste en lo siguiente: 

Estudiar cada Arcano, comenzando con el 0, el Loco, 5 minutos cada día consecutivos y luego meditar cómo podemos aplicar esta frase en nuestra vida de manera positiva.

Frase para el Loco:
"Desde este instante entro en contacto consciente con Dios. Mi vida entera se ilumina con su sabiduría y soy copartícipe de su infinita paz". 

Frase para el Mago:
"Hoy es el primer día del resto de mi vida. Lo enfrentaré con serenidad, valor y sabiduría, pues el Gran Arquitecto del Universo me acompaña en cada instante". 

Frase para la Suma Sacerdotisa: 
"Mi subconsciente guarda en su memoria prodigiosa toda la información que necesito. De ahora en adelante sólo bastará que le solicite la información que necesito y él me la entregará en el momento preciso". 

Frase para la Emperatriz: 
"En este jardín planto mis semillas imaginativas y tal como se hace con las semillas físicas, esperaré a su germinación y a que produzcan los frutos anhelados". 

Frase para el Emperador: 
"Lo Primero, primero. Desde hoy ordeno a mi mente organizar todos mis asuntos según la importancia que tengan. No doy cabida al Caos porque soy parte importante en el Orden Universal." 

Frase para el Hierofante: 
"La respuesta está dentro de mí. No tengo nada que temer: llegará cuando la necesite”.

Frase para los Amantes, (hablándole a tu subconsciente):
"Desde ahora serás guiado por la sabiduría superconsciente. Pondrás mi cuerpo en perfecto orden de salud. Me darás fuerza, persistencia y habilidad para realizar cuanto tenga que hacer. Rehusarás aceptar mis interpretaciones erróneas de la realidad". 

Frase para El Carro: 
"Yo soy un poderoso instrumento, un vehículo privilegiado de la Voluntad del Gran Arquitecto del Universo. Poseo una receptividad cada vez más profunda y creciente de la Superconsciencia, en la que se expresa su Voluntad. Armonizo mis hábitos de Lenguaje y Pensamiento." 

Frase para la Fuerza: 
"Llevo a mi consciencia sólo aquellas cosas que deseo que se manifiesten en mi vida. Tengo claras mis metas y la fuerza necesaria para llevarlas a feliz término." 

Frase para el Ermitaño: 
"Yo soy en todo momento lo que espero y deseo ser. Amo el silencio porque en él escucho la voz de mi Creador. Reconstruyo a cada instante mi mente y mi cuerpo, creando con ellos el Hombre que quiero ser". 



Frase para la Rueda de la Fortuna: 
"Es Aquí y Ahora dónde y cuándo saco el máximo provecho de mis experiencias..Es aquí y hora dónde y cuándo me prevengo de las desgracias. Es Aquí y Ahora dónde y cuándo soy feliz." 

Frase para la Justicia: 
"Soy un Hombre nuevo, responsable ante mí mismo, ante Dios y ante los hombres y llevo una vida recta y ejemplar. No juzgo a nadie, pero soy un juez implacable conmigo mismo." 

Frase para el Colgado: 
"Pienso, hablo y actúo en salud, felicidad y éxito. Invierto todas mis circunstancias negativas en el momento justo. A cada instante me acompañan la serenidad y el amor." 

Frase para la Muerte: 
"La Vida da sentido a la Muerte. La Muerte da sentido a la Vida. Me transformo sin temores y acepto mis nuevas circunstancias con alegría y valor. No olvido que el Orden engendra el Caos, y el Caos engendra el Orden." 

Frase para la Templanza: 
"La energía de mi vida surge de la muerte de mi ego. Armonizo mi autoconsciencia con mi subconsciencia y siempre estoy guiado por mi Maestro Interior." 

Frase para el Diablo: 
"Soy libre y soberano sobre mis instintos. Los domino y obtengo de ellos la justa medida para mi avance espiritual. Me dejo guiar por mi Ego Superior." 

Frase para la Torre: 
"Abro las compuertas de mi espíritu hacia el Cosmos Infinito. Salgo de mi torre de ilusión a compartir con los demás la joya preciosa de mi vida y las experiencias de mi crecimiento espiritual. Soy humilde en pensamiento, palabra y acción." 

Frase para la Estrella: 
"Mi mente está quieta y en calma. La estrella penetra en mi subconsciente y me crea el hábito de la meditación." 

Frase para la Luna:
"Hoy descanso profundamente. Recupero todas mis fuerzas y mi organismo se restablece admirablemente. Cada una de mis células se restaura y se nutre totalmente." 

Frase para el Sol: 
"En mí está plenamente expresado el poder del Sol. Soy un centro de alegría e irradio mi luz a todo el mundo." 



Frase para el Juicio:
"He vuelto a nacer. Soy un hombre nuevo. No dependo de las cosas ni de las circunstancias." 

Frase para el Mundo: 
"He vencido sobre el mundo porque me he vencido a mí mismo. La salud, la dicha y la abundancia me pertenecen porque las merezco." 



Victoria Mateo

Extraído del blog “Tarot, mancias y más”


Consagrar el mazo de cartas: para qué sirve?



Llamamos consagrar a hacer un ritual donde el mazo quede conectado con uno y en la misma sintonía para hacer una lectura, depende de cada persona y de cada estilo el hecho de consagrar un mazo.

Puede ir desde una ceremonia elaborada a un sahumerio especial, pero siempre hay un puente que se establece ente el lector y el mazo.

Casi siempre se usan los cuatro elementos primordiales: Agua (un vaso), Aire (incienso), Tierra (cuarzos) y Fuego (velas) ya sea en el orden que quieras o elaborando un pequeño ritual para ello.

Puede ir desde una velación (que dure toda la noche), dejarlas unos minutos al sol, a la luz de la luna o simplemente mezclarlas y pasarles algo de incienso. La opciones son muchas y puedes hacerlo como tu quieras.

Solo hay dos cosas que debes tener en consideración:

- Cuando consagras un mazo, es para tu uso exclusivo, no debes dejar que alguien más lo use, pueden tocarlo incluso hay quien deja que el consultante lo toque y así hace la lectura; pero no debes prestarlo pues la energía de las demás personas no es la misma.

- La segunda es no dejar que el mazo se dañe o se maltrate en el proceso de consagración, no solo por que te dificulta la lectura sino porque a la larga se deshace y debes deshacerte de él.

Un pequeño ritual sería pasar el mazo por incienso y dejarlo a la luz de una vela blanca, lo cubres con un lienzo del color que prefieras, le pones un cuarzo encima y lo dejas un rato. Luego lo puedes sahumar con incienso y lo mezclas para empezar a usarlo.

Todo depende de tu energía, estilo y las ganas que te den en ese momento de consagrar un mazo.


Mariana Aguilar

Extraído del blog: La casa del Tarot


jueves, 14 de mayo de 2015

Curso guiado o autodidacta?



El primero de los mazos de tarot que tuve y usé fue el Egipcio de Kier. Lo agarré por casualidad, y hacia modelos de tiradas de 21 cartas con el librito en mano, y podía decir cosas increíbles que dejaban boquiabiertos a todos los que me consultaban (a modo de juego y experimento). Obviamente que no entendía nada de lo que estaba haciendo, sin el libro no era nadie y no veía nada en las cartas del Egipcio de Kier que yo pudiera comprender por mí mismo.  

Pasaron muchos años hasta que yo volviera a tocar un tarot. Ni recuerdo como empecé a buscar en internet información, pero di con varios blogs, con páginas, con grupos de face y me interesé, conseguí un mazo tipo Rider, y bajé de internet cuanto compendio de tiradas, interpretaciones de arcanos, y delirios varios hubiese. Armé un libro de tarot compilando toda la info que había obtenido, toda de autores distintos quienes no conocía y no podía juzgar como buenos o no. Simplemente bajaba los textos que me gustaban, los que tenían las redacciones más interesantes a mis ojos.

Bien, problema en puerta en 3, 2, 1.

Si sos autodidacta como yo fui, te encontraste con los siguientes problemas GRANDES:

¿Lees derechas o invertidas?  La mayoría lee de ambas formas, entonces bien: Diablo derecho suele ser visto como “malo” por todos, pero invertido sería: ¿malísimo, arrepentido, bueno? Nadie se pone de acuerdo, lo mismo pasa con cartas como la Luna, la Torre, el 10 de espadas, y todas las cartas que hablan de los procesos más penosos del ser, no hay un acuerdo claro de como leerlas invertidas.

Algunas como el Loco son tan conflictivas que ni sabemos claramente como leerlas en las dos posiciones: se llama “El Loco” pero muchos hablan de ella sin nombrar nunca a la locura.

La imagen es alarmante, no es mejor que el 9 de espadas con la mujer llorando en la oscuridad: es un hombre que no se da cuenta que está a un paso de caer al vacío y morir. ¿De dónde sacan que es un tipo alegre, divertido, sin ataduras?

Yo lo veo con su ropa rota, con el palo donde lleva la bolsa (como “el Chavo del ocho”) y pienso que si fuera alguien que camina por la calle hoy, el loco sería un pordiosero, un mendigo acompañado por un perro de la calle. ¿Dónde está la libertad en la locura, en la pobreza? Ambas son privaciones, de la sanidad, de la coherencia, de los recursos y de la seguridad económica. Ni hablar de leerla invertida. Yo leía al loco como una experiencia agradable, libre e inocente. Yo lo veía así. La experiencia tirando las cartas me demostró que estaba equivocado.

Como autodidacta me di cuenta que todos los cinco (de bastos, copas, oros y espadas) hablaban de situaciones feas y problemáticas y  en todos los ases se hablaba de un inicio. Comprendí que había una relación entre el número y el palo. No me daba el cuero para avanzar más. Los estudié de memoria… el señor del éxito, del dominio, de la ruina, "la noche negra del alma", ¿el que se roba las espadas es el seis? ¿el siete?... es fácil acordarse de los primeros cinco arcanos menores de cada palo, y te acordás alguno suelto de los otros, pero no te acordás de todas las figuras y menos las comprendes. ¿El Marsellés? ¡Ni loco! Ya sos dependiente de la escena que muestra el Rider.

Modelos de tiradas?. Te podés volver loco. Hay cientos de versiones de “la cruz celta”, la “tirada gitana”, etc. Yo aprendí tiradas donde colocaba las cartas que hablaban de pasado a la derecha, y las del futuro a la izquierda. ¿Con cuál sentido? ¡Con ninguno! Ni en la escritura occidental, ni en Grafología, ni en nada tiene sentido colocar hacia adelante, lo que ya pasó, y lo que va a venir, atrás. Yo simplemente repetía un criterio claramente erróneo de armado del diseño de la tirada.

Yo podía leer igual, pero era un operador mediocre de las cartas. No subestimemos al Tarot. Entonces es difícil creer que se puede comprender ese misterio por chusmear cuatro blogs de internet y comprar un libro o diez.

¿Cómo se aprendía a leer las cartas antes del internet y los libros, y los videos? Por el boca en boca, por tradición. Necesariamente tenías un maestro, alguien a quien preguntarle tus dudas, consultarlo. Te podía dar información acertada o errada, igual que un blog, pero era la fuente directa de la información, podías repreguntarle. Con el libro estas solo. Son páginas escritas con información inamovible. Al maestro le podés consultar  y cuestionar, y preguntar y repreguntar. Si es buen maestro lo descubrirás fácilmente; eso sí, necesitas un poco de inteligencia y de humildad: tenés que comprender que el rol del discípulo o del alumno te pone en el lugar de quien busca aprender, y que el maestro o docente está en el lugar de quien tiene algo para enseñarte, aprendió a hacer algo que vos querés hacer. Y encima el docente aprendió a enseñarte. Por eso podés ser un excelente tarotista pero un pésimo docente de tarot.

Un maestro de este arte tendría que saber por qué la sacerdotisa está sentada y no parada, por qué se usan los símbolos de los bastos, las espadas, los oros y las copas. Por qué hay pájaros dibujados en las cartas de los arcanos menores del Rider y por qué, y por qué y por qué... Y además te tiene que ayudar a llenar de vida las interpretaciones, ¿O me van a decir que al dueño de un hipermercado que se tira las cartas preguntando por un socio deshonesto le vas a decir sobre “los dones de la sacerdotisa y el arquetipo de la madre” porque te deja las cartas de sombrero. Ni hablar si querés hablar de los sefirots y la Golden Down con una mujer que cree que el marido la engaña.

El asesoramiento, la comprensión, la cercanía y la palabra hablada que te puede brindar un maestro no se puede comparar nunca con un libro. Por más que sea un libro brillante, y escrito por un maestro. No todos los maestros son buenos, y no es garantía de éxito tener un buen maestro (yo puedo ser un pésimo alumno), pero difícilmente un alumno bueno con un maestro bueno tenga el nivel de confusión y dudas que tiene un aprendiz autodidacta.

Creo que es ingenuamente soberbio ser su propio maestro en una disciplina tan compleja y misteriosa como el tarot y conformarse con eso.

Nicolás Rosas  



No convenzo incrédulos




Estos días he estado pensando en las situaciones que pasamos lo que leemos el tarot: nos tachan de brujos, de estafadores y a veces de locos que no hacemos más que jugar con las cartas.

Yo tengo como política que si alguien, aunque sea familiar, viene a que según él lo convenza de que sé leer las cartas, no se las leo. Así de simple, no doy justificaciones ni espero que entiendan que no soy vidente. Me han tocado personas que viene a “ver si sabe”, porque han visitado muchos lectores de cartas que a su parecer son muy buenos por que les dicen hasta fechas y lugares donde les van a pasar las cosas, creo que hay que poner una línea divisoria entre un lector de cartas y un vidente.

Me toco una señora terrible: a cada cosa que le decía, refutaba: “no es cierto, no es cierto, eso no me pasa”; primero me dijo que “es la primera vez que me las leen” –si como no, pensé—luego resultó que se las leen a cada rato y quería ver si yo sabía. En ese momento le dije: “señora gracias pero no le puedo leer las cartas”, guarde mi mazo y se sorprendió de mi reacción, pero se dedicó a contarme su vida (donde constate que si tenía razón en lo que le había dicho). Tomé la decisión de hacerlo porque no podía dedicarme a decirle lo que quería oír.

Yo siempre les digo que leo la carga energética y les doy opciones de lo que puede suceder, además de transmitir los mensajes que deben recibir. Yo no soy vidente ni mucho menos para ser tan irresponsable de decirles “en tal fecha tu perro se va a morir” (por así decirlo, puede ser una caída o un familiar).

A mí las cartas me ofrecen un panorama general, si me dieran fechas y nombre de personas tengan por seguro que estaría en ese momento cerrando mi negocio de lecturas y me dedicaría a jugar a la lotería para hacerme millonaria y a coleccionar mazos, digo ya que están las opciones puestas.

Es muy complicado hacerle entender a las personas que tampoco hago trabajos mágicos, amarres y demás cosas que asocian con las lecturas; me han tocado personas que quieren que les haga un amarre (a menos que le amarre al novio y lo amenace no veo modo que regrese), trabajos para ganar un empleo o lo mejor: un señor que vino a que le leyera las cartas y me salió con que quería que su amante y su mujer se amigaran para irse a vivir todos juntos y él no tuviera que mantener más casas. ¡Háganme el favor! No lo eché y lo regañé porque al final eso no me correspondía, lo único que le dije fue que no era mi rama.

Cuesta trabajo manejar estas situaciones y sobre todo tener el sentido del humor para asumir que esto pasa.  Así que el día de hoy insisto:

No convenzo incrédulos y no, no me dedico a hacer brujerías.

Mariana Aguilar

Extraído del blog: La casa del Tarot
http://tarotmazosymuchomas.blogspot.com.ar/2010/07/no-convenzo-incredulos-ni-hago.html 


miércoles, 13 de mayo de 2015

Tipología de los consultantes

Una vez que alguien decide "probar" con una consulta, habría que encarar el tema específico sobre qué buscan quienes la realizan. La variedad temática y de comportamiento es enorme, pero vamos a diferenciar a los más comunes.

Dentro de estas personas se puede categorizar varios tipos de consultantes:

1 - Los que no tienen idea de nada y solo dicen: qué me depara el futuro? Obviamente, guiados por la "publicidad" que tiene esta temática.

2 - Quién tiene algún problema, no sabe qué camino tomar y busca alguien que lo oriente para luego decidir los pasos más convenientes. 

3 - Aquel que busca conocerse más a sí mismo y recurre a otro para que lo ayude a interpretarse y así detectar, por un lado, las falencias que no le permiten seguir adelante y, por el otro, las cosas positivas que debe remarcar para lograrlo. 

Luego viene otro gran grupo:

4 - Los inconformistas: individuos que quieren oír lo que ellos quieren y, cuando no lo escuchan, se enojan y dicen que el intérprete no sabe nada. Esto se da habitualmente en personas que pretenden que se les diga que tienen “un trabajo” para justificar su inacción. Dentro de este grupo también se da el caso inverso: “pseudo-profesionales” que le dicen a todos que lo tienen, para obtener un buen ingreso económico, sin importarle el consultante. También, generalmente en temas amorosos, van de tarotista en tarotista hasta que consiguen que le digan que "esa persona se rendirá a tus pies"

5 - Los dependientes: Buscan solicitar consulta por cualquier motivo. Siempre esperan que, quien lee las cartas, les diga qué tienen que hacer; así si se equivocan, ellos no fueron: la culpa es del tarotista.

6 - Los "chusmas": Tratan de consultar sobre la vida de todo el mundo para saciar su curiosidad

5 - Los examinadores: Son los que “vienen a tomar prueba” al profesional. Pero estos, habitualmente ante el costo de la consulta, son los que dicen que “los que tienen un don” no deben cobrar, pero vienen a probar si lo tienen en forma gratuita! 

Por último, aunque no los incluimos en estas listas, están los aprovechados de siempre que suelen enviar mensajes cuando leen la palabra “tarotista” para ver si pueden “recibir” sus lecturas y “predicciones”; eso si, de forma gratuita! Se han dado casos de mandar iguales mensajes a varios tarotistas para ver si lo consiguen y luego comparar las respuestas. 

Hay de todo en la Viña del Señor! (y en los alrededores también!)

Queda en el tarotista reconocer a su consultante y explicarle qué se puede encontrar en una tirada, sus alcances y limitaciones antes de la consulta para evitar sorpresas desagradables durante o después.


Liliana Cavallini

Extraído del blog “El tarot y sus misterios”
http://tarotenlaweb.blogspot.com.ar/2014/11/tipologia-de-los-consultantes.html 



De las consultas y los consultantes




A través de los años, y del intercambio con muchos colegas, he comprobado que hay muchas personas que desean consultar algún aspecto de su problemática y son reticentes a hacerlo, muchas veces por desconocimiento y otras por temor.

El desconocimiento se basa en la creencia que la persona a la que van a consultar, con sólo verla, ya va a saber todo lo que le sucede, hasta lo que no quiere! Muchas veces, en alguna reunión o cumpleaños, alguien enterado de mi profesión me ha dicho: “Te puedo hacer una pregunta?” y agrega, antes que le conteste, “aunque supongo que vos ya debés saber todo lo que me pasa!”

Ante mi respuesta de: “No tengo ni la menor idea!” se quedan sorprendidos y es ahí dónde preguntan de qué se trata lo que hago, no antes!

Siempre me pregunté si la gente creerá que somos aparatos, que se enchufan a la corriente y comienzan a funcionar? No nos olvidemos que esos aparatos para funcionar se deben conectar al generador de energía pero, además, deben captar la frecuencia de onda del emisor (se llame canal de tv o emisora radial).

En el caso que nos ocupa, el profesional se debe conectar con la “onda”  del consultante y, cuando este se retira, desconectarse para no seguir “enganchado” en su problemática; de allí que muchas veces, luego de la sesión, olvide el tema tratado como forma de “protección personal”.

La cuestión del miedo muchas veces se debe a colocar todo en la misma bolsa y creer que se puede llegar a crear dependencia del profesional (tanto económica como emocional) o, en otros casos, de alguna "entidad" que pueda estar dando vueltas por allí. Muchas películas tergiversando el tema dejan su marca en el público!

También los programas de televisión llevan mucho a estas creencias, dado que siempre que hay alguna persona que lee el tarot entre los invitados, la pregunta obligada será... "Qué le depara el destino a ... (nombre de algún famoso) y allí sacan una carta al azar y dicen la interpretación (aunque a veces, quien conoce las cartas, se da cuenta que están cambiando la lectura, dado que no coincide el significado con lo que dicen)

Obviamente que si la predicción no se cumple, se dice que "no acertó" que "todo es un fraude", etc y muy pocos (por no decir ninguno) se preocupa en averiguar los alcances del tarot, el tema del "futuro" y de qué dependería su concreción; solo se busca un vaticinio dejando de lado la real importancia del tarot: vislumbrar alguna posibilidad de que ocurra algo y advertir al consultante para que tome los recaudos necesarios, o no, para permitir que lo que se vaticina ocurra. Siempre el tarot orientará y el consultante tomará las decisiones que crea oportunas, así no sean las más convenientes: él es el dueño de su vida y de sus acciones!




Liliana Cavallini

Extraído del blog “El tarot y sus misterios”
http://tarotenlaweb.blogspot.com.ar/2014/11/de-las-consultas-y-los-consultantes.html