lunes, 21 de noviembre de 2016

Aniversario del Día del tarotista


Día Mundial del Tarotista

6º aniversario




Y aquí estamos! Un año más de festejo! Otro 22 de noviembre más para celebrar el Día Mundial del Tarotista! La fecha en la que todos los que, de alguna manera, tenemos contacto con esta disciplina nos saludamos afectuosamente.

Ya pasaron 6 años de ese momento en que decidimos elegir nuestro propio día conmemorativo y separarnos del festejo del World Tarot Day, que no compartíamos por no sentirnos integrados idiomática ni culturalmente. Y al cual nos opusimos (buscando nuestra fecha desde el practicante) los más rebeldes de aquel grupo de Facebook, que se lo ha querido apropiar casi como una idea de su creadora.

Los que estuvimos allí sabemos que no es así, por eso insistimos siempre en el festejo en todos los niveles y en compartir esa fecha como una fiesta para todos aquellos que elegimos esta profesión; un día para compartir saludos y hacerle saber a los demás que estamos orgullosos de lo que hacemos, que no todos los tarotistas son negociantes y que compartimos conocimientos pero sin dejarnos usar por los vivos de siempre.

Por eso, a todos aquellos que siguen en la búsqueda del conocimiento, de develar los misterios del tarot y luego aplicarlos como una enseñanza de evolución personal o como una guía para vislumbrar una posibilidad mejor ante las encrucijadas que coloca la vida, va nuestro saludo.

Es nuestro día, y nos lo ganamos a costa de discusiones, de aclaraciones, de ser tomados por ignorantes por quienes ni siquiera saben de qué se trata y de intentar que los demás comprendan que el asunto no es “adivinar” nada. De allí que se le cambió el nombre inicial de “taromante” (tan sectorial y cuyo significado real remite a “adivinación a través del tarot”, para lo cual ya estaría “cartomante”) por el que describe más a los cultores del tarot: tarotista

No queremos ser sectoriales, queremos que nuestro día lo festejen en todos lados! 

Por eso, tarotistas del mundo… 



¡Levantemos nuestros “mazos” y brindemos a la distancia!





¡Feliz día del tarotista!



Compartamos con todos nuestro festejo, nos lo merecemos!



Liliana Cavallini



Nota:

Para quien quiere saber la historia de por qué elegimos esa fecha para festejar nuestro día, los invito a ingresar en el siguiente link Día mundial del tarotista: la historia




viernes, 24 de junio de 2016

Memorias de una tarotista (1)



El “estigma” de todo tarotista: los pedigüeños


Cualquier persona que se reconozca públicamente como tal deberá enfrentar todo tipo de situaciones, desde una posible marginación (obviamente por la ignorancia de los marginadores, como siempre ocurre) hasta una catarata de pedidos al ritmo de “Sos tarotista?” y detrás, el infaltable: “Me tirás las cartas?” .

Cualquier pretexto sirve, desde la consideración de que es una obligación “si no se pierde el don” hasta la más variada colección de posturas lastimosas, pasando por el infaltable Yo solo voy a creer si me las lees y acertás!” (jaja! como si a mí me importara que creyera o no!)

Ni qué hablar de comentarles que, como  todo servicio, requiere una contraprestación, generalmente de tipo económica. Allí se muestran totalmente sorprendidos:


- Qué?.... hay que pagar? Pero si es solo una pregunta! (que seguramente se transformará en 10).

Cuando se les dice que sí, que es lo que corresponde dado que es nuestro trabajo, nuestra profesión, comienzan unas justificaciones (apoyados en una suma de supersticiones al respecto, dignas de la mejor novela jamás escrita) que hacen que uno, con la práctica, se las ingenie con las respuestas más insólitas (luego de tantos años, y las repeticiones constantes, ya se lo toma con humor)

- Pero... si es un don!... no se le debe brindar a todo el mundo?

- No, no bebo! (contesto recordando al Don Pedro)


Y allí se contraataca:

- Vos trabajás gratis?

- Nooo!!!! Cómo voy a trabajar gratis! Pero lo tuyo es distinto!… a vos que te cuesta sacar unas cartitas?

- Costar? Nada! Yo vivo de la caza y de la pesca! Es más, los mazos me los trae el río!

Y allí, dependiendo del conocimiento que se tenga de la otra persona vienen los consabidos: qué maleducada!  qué carácter podrido! O, “Con vos no se puede hablar!”

- Si, se puede hablar! Lo que no se puede es tomarme por tonta! Jaja!

Y esto se repite multiplicándose diariamente en cada ámbito en que se lo menciona, ni digo en la familia o amistades. De golpe aparecen amigos de todos lados, hasta los que uno no conoce pero resulta que es el amigo de un amigo y así seguimos… Y esto debería ser tenido en cuenta por quien se inicia en esta temática… salen de abajo de las piedras!!!!

Y, lo que es más gracioso aún… muchas veces, cuando se les dice que no, contestan:

- Mejor, yo no creo en nada de eso!… (Y para qué pide, entonces?…  de molesto nomás?)

Y si… la gente supone que su tiempo es el único que vale, que su problema está por encima de cualquier otra cosa y que todo el mundo está a su servicio, más en la temática que nos ocupa. Decir NO a tiempo, evitará luego problemas cuando los pedidos se repitan y se transformen en abuso.




Por eso:

Tarotistas… resistan! Son insistentes! 
Si aflojan una vez, luego no habrá marcha atrás!

(No digan que no se lo advertí!)



Liliana Cavallini

Extraído del blog: El tarot y sus misterios



domingo, 10 de abril de 2016

Por qué jugamos en Misterios?



No es ninguna novedad que el juego es un auxiliar muy importante para el aprendizaje en los niños pero también en los adultos, y el tarot no escapa de esta visión. El juego en el adulto agiliza la mente, estimula la creatividad y abre la puerta para tener en cuenta otros puntos de vista sin imposiciones teóricas “cuasi inapelables”. Estas razones, además de las ganas de pasarla bien, han hecho que los incluyamos en nuestras actividades grupales.

Por eso, desde que comenzamos con el grupo, centramos la idea en colocar juegos, o pasatiempos, que involucraran (de una u otra manera) temas que permitieran buscar nuevos costados en el aprendizaje del tarot. Así surgieron numerosas propuestas: comparaciones de todo tipo (si fueran plantas, animales, paisajes) y un sinnúmero de asociaciones de las que no quedaron fuera las canciones, películas, cuentos infantiles, frases, arte pictórico y otras opciones más terrenales como la comida. Hacerlos enfrentar en “luchas” nos permitió encontrar su lado “negativo” hecho que nos acerca mucho a sus significados invertidos.

La idea es esa: jugar y, al mismo tiempo, aprender sobre este antiguo arte, actualizándolo a las cosas cotidianas pero sin perder su esencia y dándole su costado contemporáneo.

Quizás muchas personas, acostumbradas a la enseñanza tradicional del tarot, no comprende el estilo del aprendizaje a través del juego (el romper las estructuras) y esperan hallar los típicos datos tradicionales (aunque los puedan encontrar  en cualquier libro o en miles de páginas de internet) servidos en bandeja: que se coloque una carta con el epígrafe: “si sale al derecho es tal cosa y al revés, tal otra”. No es nuestra forma, aunque lo hagamos en determinadas ocasiones o ante alguna pregunta específica.

Igualmente, para quienes les gusta teorizar, o probar sus conocimientos (hecho que se ve en los programas de preguntas y respuestas donde tratamos de probarnos contestando en casa), también armamos acertijos, crucigramas, rompecabezas y muchos juegos “dementes”, donde se puedan accionar esos conocimientos teóricos y así completar las consignas. Nuestro propósito varía entre pasarla bien y la necesidad de lograr “abrir mentes”, para aumentar la percepción, jugar con la creatividad (que muchas veces se dispara asociando ideas que, quizás en un principio, no tienen nada que ver entre sí hasta lograr alguna conexión) y así provocar a la intuición, para que haga acto de presencia en el momento oportuno.

Alguien dijo “Volved a ser como niños” y quizás esa sea la forma de romper esas estructuras, creadas por la costumbre, y nos permita abrir la percepción a “algo más”; y de eso se trata el tarot: de vislumbrar otras cosas que no se ven a simple vista, o solo se sospechan, ahondar en una problemática y buscar alternativas para que quien consulta sepa dónde está parado y decida si avanza o no. El futuro… luego se verá! Primero caminemos el presente…

Con el paso del tiempo, seguramente algún integrante en una consulta, recuerde alguno de estos juegos y consiga dar más información al ver una carta, que no solo sea lo que dijo el autor de turno. Jamás me voy a olvidar el “barwoman” de Nicolás Rosas, al ver a la Templanza (y estar jugando al juego de las profesiones) ni las descripciones “atuendo/posicionales” de Marina Castagnino, que es capaz de darle la vuelta a un dobladillo para agregarlo a la interpretación del personaje, y eso solo lo da el liberarse al jugar .

Por último, tengamos en cuenta que:


“El tarot no deja de ser un juego, solo hay que atreverse a jugarlo”



Liliana Cavallini





lunes, 21 de marzo de 2016

Cómo formular las preguntas




Uno de los puntos clave de toda buena práctica con el tarot es la formulación de las preguntas. Siempre creí que ahí radica el problema más grande con respecto a la eficacia de la tirada.

Para empezar la consulta se mezclan las cartas, recordemos que una buena mezcla garantiza mayores posibilidades de acierto y hay muchísimas maneras de efectuarla. Algunos tarotistas preguntan nombre, fecha de nacimiento, signo... yo ya no lo hago porque no veo diferencia entre saber esos datos o no (probé los dos sistemas).

Depende el tipo de consulta, a veces recomiendo usar solo mayores. Lo aprendí así y me funcionó, por ejemplo si vamos a hablar de características de personas. Para otras preguntas creo que los menores amplian e iluminan muchísimo la cuestión (por ejemplo cuando hablamos de deudas, cuernos, estudios, objetos perdidos, proyectos laborales, alquileres, tiempos). Cito a mi maestra Liliana Cavallini para decir que "Los arcanos mayores son las causas, y los menores las consecuencias".

Ahora si, llega el momento. Hay quienes no saben con claridad sobre que asunto consultar -muchos en realidad no se animan a decir en voz alta lo que quieren saber y usan las primeras preguntas como calentamiento-. Esas personas suelen preguntar en general. "Hablame de amor", "Hablame de salud" "Decime en general". Premisa básica que me enseñó Mariana Aguilar "A preguntas generales, respuestas generales". Sé que no es cierto siempre, hay tarotistas que pueden ante una pregunta muy general, abordar las situaciones más específicas de la vida del consultante, pero desconozco el método o la codificación que utilizan y creo más bien que son esos que usan las cartas como un estímulo que dispare su intuición o su clarividencia, digamos el don que muchos presumen sin tener.

Hay muchos otros que preguntan de forma específica. Veamos esos casos.

Ante una pregunta del tipo de "¿Cómo voy a estar de salud?" lo primero que hay que comprender es que es una pregunta que se contesta por "bien", "regular" o "mal"; y que lo que salga será una respuesta predictiva, porque la pregunta es a futuro, no se preguntó por un consejo de salud, o por una descripción de mi situación pasada o por un diagnóstico específico (que son obviamente, preguntas totalmente válidas).

Otras preguntas son por ejemplo del estilo de "¿Fulano me quiere?", que se contesta de dos maneras: "si" o "no". No hay vuelta. Lo que terminamos haciendo cuando no escuchamos las preguntas es contestar dando rodeos interminables, "fulano es una persona muy caprichosa, en este momento está cansado". ¡¡No se preguntó por cómo es fulano como persona o como está, se preguntó si me quiere!!

Muchos usan el tarot para consultar dudas más complejas o lejanas de los asuntos cotidianos, por ejemplo "¿Hay vida después de la muerte?" puede salir el as de oro, por ejemplo. ¿Cómo lo codifico? Hay quienes te dirían que derecha es "si" e invertida es "no", en un segundo lugar, observarían la carta puntualmente. As de oro, podría ser que hay un nuevo comienzo tan concreto como el anterior, (¡que se yo! ¡estoy jugando! y me pregunto si alcanza una sola carta para tamaña cuestión).

Un error común es mezclar dos preguntas en una: "¿Cómo me va a ir en la oficina este mes, me conviene renunciar?" El tarot contesta más claro de a una pregunta por vez. Tampoco sirven mucho las preguntas como  "Si yo fuera a vivir a mar del Plata, podría conseguir un trabajo que me permita comprar un auto". 

Otro error muy típico de las tiradas que los tarotistas nos hacemos a nosotros mismos es el de esperar que salgan las cartas que nos gustan, quedarnos en blanco ante las que aparecen y volver a tirar (o pedir consulta gratis, XD) y no es porque las cartas no quieren hablar, ¡por dios! no nos hagamos los tontos, somos nosotros los que no queremos ponerle palabras a las imágenes que nos devolvió el mazo.

En la autoconsulta me parece que usar un modelo específico en relación a la pregunta es lo más adecuado y lo que nos va a ayudar a no hacer interpretaciones tendenciosas. Ni hablar de formular una pregunta concreta y clara, haciéndonos cargo de lo que queremos que el oráculo conteste.

Creo, finalmente que es vital ayudar al consultante a formular mejores preguntas, para que nosotros tengamos mejor rendimiento.

Siempre podremos agregar cartas a la tirada si algún punto queda oscuro (a veces pido una carta que me diga lo mismo que salió, pero más fácil) y desde luego una carta consejo si es necesario. Recordemos que en general las personas queremos respuestas fáciles y rápidas, y el tarot no se debería prestar a ese delivery ansioso del capricho humano.


Nicolás Rosas




martes, 13 de octubre de 2015

Martes 13



¿Te suena el "No te cases ni te embarques"?



Muy conocida es la frase del mítico día que dice: 

“Martes 13, no te cases ni te embarques”. 

Y también otras similares que previenen: 

“Martes 13 ni gallina eches, ni hija cases“ 

“Martes 13 ni hijo cases, ni cochino mates“ 

“Martes 13 ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu ropa tejas”.  (Esta última ni rima)


Es una fecha en la que se desaconseja casarse, mudarse, embarcarse, cortarse el pelo, tejer y matar cerdos o gallinas, pero por qué el 13? Por qué el Martes? Qué representa el 13 en el Tarot? Si bien muchos dicen que es un día de mala suerte, hay quienes afirman que es un día de buena racha (y muchos pensamos que es un día como cualquier otro).



Número XIII 

En muchos países occidentales, el 13 es visto como un número de la mala suerte. Se habla de triscaidecafobia cuando alguien tiene miedo a ese número. 

En la Última Cena, 13 eran los comensales (Jesús y sus 12 apóstoles) y ya sabes quien murió al otro día. Las leyendas nórdicas hablan de 13 espíritus del mal. La venida del Anticristo y la Bestia aparecen en el capítulo 13 del Apocalipsis (now).

En el tarot, el arcano 13 es La Muerte. En muchos mazos es el arcano sin nombre y marca un final con lágrimas, procesos de cambio y transformaciones. En la imagen se ve a la muerte que llega en un hermoso caballo blanco con una linda armadura y un estandarte. No es mala, se lleva a quien debe y no hace distinción de nada en su selección.

A su vez, las diferentes personas que están a su lado toman su llegada de diferentes maneras (con la inocencia de un pequeño, sufriendo como la doncella, o de una forma espiritual).


En Estados Unidos, los hoteles saltan la numeración del piso 12 al 14 y no hay habitación con aquel número. O en caso de haberlo, se evita utilizar el piso 13 para clientes y se utiliza para servicios. 

Pero no solo allí se omite el misterioso número:

  • En la mayoría de los autódromos de Europa, ninguno de los talleres donde los autos cargan combustible y cambian llantas, llevan el número 13.
  • Muchas aerolíneas evitan este número en sus asientos y suelen reemplazarlo por el 12 bis.

  • Los jugadores de fútbol Sebastián Abreu y Michael Ballack han usado el número 13 en todos los clubes que han estado.
  • En Madrid no existe la línea de autobús 13.
  • El motorista Ángel Nieto siempre se refiere a sus 12+1 victorias.
  • También dicen que en la Fórmula 1 pero no tengo idea :D


Día Martes

Martes viene del nombre del planeta Marte, que en la Edad Media lo llamaban "el pequeño maléfico" y que significa voluntad, energía, tensión y agresividad. Marte (Ares según la mitología griega) es el dios de la guerra, por lo cual el día Martes está regido por el planeta rojo, el de la destrucción, la sangre y la violencia. 

También la leyenda dice que un martes 13 se produjo la confusión de lenguas en la Torre de Babel, luego de que Dios se enojara con los hombres y los condenara a no entenderse, por haber querido llegar al cielo. 

Así como por estos lados se habla del Martes 13, en las culturas anglosajonas del Viernes 13 y en Italia del Viernes 17.


ESTA SEGURO NO LA SABEN:



Por la presión de los organizadores, se adelantó la fecha del comienzo del Mundial de Fútbol de Brasil para que no cayera en un viernes 13. El torneo se disputará desde el jueves 12 de junio al domingo 13 de julio de 2014.



PD: no me olvidé de la famosa película de Jason :D



Nicolás Valmaceda

Extraído del blog: Signo por signo

miércoles, 3 de junio de 2015

Las redes sociales y el tarot





No es ninguna novedad el boom que han provocado las redes sociales para la comunicación entre la gente, ni tampoco que se prestan para difundir cualquier cosa, por más loca que parezca: hechos reales, ficticios, manejos políticos, anuncios personales, investigaciones, inventos, burlas, humoradas… todo sirve para estar en el candelero! Se llega a decir que quien no está en ellas no existe!


Dos de las más populares son Twitter y Facebook. Mientras en Twitter se maneja el minuto a minuto, en frases cortas pero no por eso menos efectivas o efectistas, Facebook se transforma en  una ciudad virtual, compuesta por todo tipo de personas, y personajes, que buscan el contacto con otros y muestran su vida (o la que se inventan) a quien lo quiere ver y al que no… también! Y se premia con un Me gusta a las publicaciones. Tampoco faltan los “megusteros” compulsivos, que colocan “Me gusta” a una noticia espantosa o a lo que escriben ellos mismos como para darse ánimo.

Si bien también son muy útiles para difundir campañas, encontrar niños, personas y animales perdidos con mayor rapidez (debido a la facilidad de compartir las publicaciones), esta rapidez puede jugar en contra debido a la no verificación fehaciente de lo que se comparte; llegando a difundir tanto cosas reales como inventadas o tergiversadas, quedando en el medio el pobre lector, que si no tiene 3 dedos de frente, o capacidad rápida de análisis, repite como lorito hasta si alguien dice que se fue de vacaciones a Saturno! No faltando algún descolgado que diga: “qué lindo, te felicito!”

De toda esta vorágine no quedan exentos todos los temas con tinte esotérico, entre los que se encuentran el tarot y las demás disciplinas. Sede y caldo de cultivo de innumerables dones, videntes a granel, iluminados a batería, mensajes extraterrestres, “elegidos” de pc y mucha autoayuda de pizarrón (en carteles que recorren los muros), con esta temática puede pasar cualquier cosa…

Salvo los que utilizan los perfiles para promocionar sus actividades o algún “loco” que escribe algo coherente (o no tanto) sobre estos temas, los mismos quedan  circunscriptos a los grupos y aquí… Chan! 

Estos grupos proliferan por Facebook de una manera impresionante, con gran cantidad de miembros (la mayoría inactivos). Dentro de ellos aparecen todo tipo de personajes : videntes naturales y “naturalmente” modestos que, previo al uso de la palabra “humildad” comienzan a presumir sobre  sus dones, para los cuales han sido “elegidos” por Dios para llevar su mensaje; descendientes de linaje brujeril (dudosamente comprobable) o con dones contenidos en su ADN; personajes que han estado en el momento de la Creación; reencarnaciones de Buda o Jesucristo, e iluminados de la duodécima dimensión que se comportan como si fueran el faro de Alejandría, creyendo que basta que manden luz a alguien para que se prenda como fosforito y se transforme en un “ser de luz”, aunque solo se encandile de tanto verse en el espejo.

En fin, de todo un poco y el tarot… bien gracias! Aquí los paracaidistas están a la orden del día y recurren a cualquier técnica acomodaticia a sus fines.

Asocian la palabra tarot con futuro y aparecen con imposiciones de: Quiero saber mi futuro!  Como si enseguida correrían todos a enchufar su bola de cristal, para contestarles raudamente, porque es su obligación como tarotistas, sino para qué es el grupo?

Algunos vienen con preceptos “antiguos” que dicen que “los que saben no cobran” porque sino “pierden el don” (¿??) Sería interesante saber de dónde sacaron dicho precepto y que lo aplicaran a todas las cosas de la vida. Desaparecería el vil metal!!! (o seríamos todos ignorantes)

Otros llegan a evangelizar y dicen: Solo Dios sabe lo que sucederá! Es Él el que maneja la vida de todos .Y para qué se unió? Que vaya a la iglesia!

Y nunca faltan los “descreídos” los que dicen “son todos chantas” “esto no sirve” (Obviamente luego que vieron que no iban a lograr una lectura gratuita de su vida, la del vecino y el de la vuelta, que parece que le gusta pero quiere saber si algún día le va a hablar! (¿)


A todo esto nos exponemos los tarotistas y cuando hartos contestamos, aparecen los educadores en "buenas costumbres" a decirnos lo que debemos hacer y cómo, aunque sea lo único que aportan al grupo.

Ni que decir de los desesperados que aparecen para publicitarse... o sea... alguien promociona sus servicios de tarotista en un grupo de 9000 integrantes donde la mayoría atiende consultas?… Increíble, pero real!

Por suerte, hay otros que se han preocupado el leer sobre el tema y conocen los alcances y limitaciones del tarot, hacen prácticas, comparten opiniones e intercambiar conocimientos o experiencias. Lamentablemente son los menos, la mayoría cree que por haber hecho un grupo los administradores, o responsables del mismo, tienen la obligación de responder a sus preguntas de “forma educada” (a consideración del preguntón aunque sostengan que el tarot lo inventaron los extraterrestres), sean proveedores constantes de elementos que les sirvan a ellos y sin comprender que un grupo se hace entre todos los integrantes, porque sino no sería más que un seminario dictado por los administradores y no un flujo y reflujo de conocimientos.



Resumiendo los pro y los contra.

Los pro serían la posibilidad de relacionarse con gente que maneja las mismas herramientas temáticas (aunque tengan distintas creencias u opiniones variadas) y poder compartir sus vivencias con los demás, permitiendo debatir puntos de vistas y esclareciendo (o no) algunos temas; el poder conectarse con personas que manejan el mismo “idioma” (muchas veces incomprendido entre su entorno habitual), la misma pasión de saber y aprender, pero sobre todo, la posibilidad de compartir su tiempo con quien quiere o se siente más cómodo.

Los contra: toda la gente que pulula buscando “ventaja” de los demás (no dando nada a cambio) y la proliferación de desquiciados, elegidos divinos, pseudos hindúes y educadores a costa de la paciencia ajena.

Una vez que aceptamos que siempre va a aterrizar alguno, si logramos acostumbrarnos y pasar por alto a todos estos personajes, tomándolos con humor, posiblemente logremos el debate positivo de ideas y el crecimiento informativo. Ahora, quienes solo busquen información, tipo universidad, sin ninguna alteración del orden, los grupos (como cualquier conglomerado humano) no son para ellos, es mejor que se compren un libro.

Bien manejadas, las redes sociales son  increíbles, ahora, si no se tienen en claro sus alcances y posibilidades, no difieren de ningún pueblo lleno de chismosos.


Liliana Cavallini

Extraído del blog: El tarot y sus misterios

domingo, 31 de mayo de 2015

La relación del tarotista con su mazo





Suele suceder (sobre todo en los principiantes) que apenas tienen su mazo nuevo de cartas en mano sienten una necesidad imperiosa de hacer algún tipo de ritual para energetizarlo o consagrarlo. Esta necesidad se debe en gran parte a la insistencia y casi exigencia sobre este punto en la abundante literatura que existe sobre Tarot. Sin embargo, hay que recalcar que esto no es un requisito fundamental ni mucho menos necesario.

Hay "algo” especial entre el tarotista y su mazo que se va estableciendo en términos de tiempo y uso. Esto no es diferente a lo que pasa con cualquier objeto preciado, que cuidamos y valoramos sobre todo por el uso que le hemos dado y el tiempo que nos ha acompañado, y que, aún sabiendo que puede ser fácilmente reemplazable, hemos establecido un apego hacia él. Algunos podrán ver en esto una relación fetichista, lo cual es posible, pero que sin dudas le da a ese objeto (en este caso las cartas) una calidad y una cualidad fuera de lo normal y lo ordinario. Incluso no es poco frecuente encontrar personas que les cuesta muchísimo, o directamente no pueden, leer con otro mazo que no sea el suyo (aunque se tratara de la misma edición). O que, cuando se ven obligadas a reemplazar su viejo mazo por uno nuevo, debe pasar un tiempo hasta que se habitúen a él. Quizás, por esta razón es que algunos tarotistas toman como opción realizar un ritual que genere un alto impacto psicoemocional (y por qué no, espiritual) en si mismo, y que logre establecer un "apego”  especial entre él y sus cartas.  

Este "algo especial”  entre el tarotista y sus cartas, muchos lo sienten en términos de una conexión particular, una comunicación especial entre el mazo y el tarotista que podría generar indagaciones y respuestas más profundas y asertivas. Por supuesto que esto deja de ser racional cuando recordamos que se tratan de pedazos de cartón desprovistos de vida. Pero... no tiene el mismo sentido esperar algún tipo de respuesta del orden de la realidad y lo causal de ese mismo conjunto de cartones?... Sea lo que fuera que movilice estos conjuntos simbólicos. finalmente, no podemos negar, por mucho que nos empeñemos en darle explicaciones racionales, que mucho de lo que rodea al Tarot no tiene explicación en el orden de lo conjetural, sino que, más bien, es a través de la misma práctica que podemos ir creando relaciones lógicas y funcionales que, incluso para otras personas, pueden carecer de sentido y utilidad práctica real.

Antes de consagrar, limpiar, bendecir o energizar (por utilizar algunos de los términos más frecuentes cuando se habla sobre este punto) un mazo de cartas, o cualquier otro objeto, primero debo saber identificar bien qué es lo que estoy queriendo hacer con él. Esto es, identificar los "por qué?” y "para qué?”  de estas acciones. Mucha gente ni siquiera se pregunta sobre esto, y piensa que al hacerlo simplemente refuerza entre él y su mazo ese "algo” especial del que hablaba.

"Consagrar”  significa literalmente volver algo sagrado; y generalmente la consagración implica a una fuerza exterior: se consagra a una fuerza (una virtud, una cualidad, un poder) o a un espíritu determinado. Si lo que quiero hacer es "energizarlo”, primero tengo que pensar qué energía quiero que tenga el mazo, o bien, como es que imagino que esta energía funciona y qué es lo que hará mi energización con esta "energía”.


 Lo mismo vale para las limpiezas: de qué quiero limpiar estas cartas? Por qué pienso que pueden estar "sucias”? Qué es lo que las vuelve sucias o "impuras" como para merecer una limpieza?... Como ven, cuando esto se hace de manera consciente (y no automática por los mandatos de los libros y los autores) van adquiriendo complejidad y es posible crear una propia lógica.

Mucha gente repite bastante infundadamente que "las cartas mueven energías”... Pasando por alto que es eso que ellos llaman "energía”  lo que en realidad "mueve”  a las cartas. Y que lo que hacen las cartas, en todo caso, es representarlas. Yo prefiero llamarlas fuerzas, porque energía tiene implicancias puramente físicas y biologicistas, y no siempre estas fuerzas responden a cuestiones de la materia. Además, energíaes un término muy abusado en el ámbito de la New Age para tratar de dar una connotación científica a sus absurdos.

En lo personal, nunca realice con las cartas nuevas rituales de los que describen en infinidad de libros y sitios web con sahumerios, gemas y sales... y sin embargo, me funcionaron siempre bien para lo que me propuse que me funcionaran. Quizás el "ritual” de conexión más potente, fue observar sus formas bajo la luz de la Luna llena o a la luz de un fuego en la noche, o dormir con ellas bajo mi almohada y esperar sus imágenes en sueños... Nada más que eso.

Considero que las cartas de Tarot son algo más que un conjunto de imágenes simbólicas impreso sobre cartones (no teniendo por qué tener una explicación ese algo más en el orden de lo lógico), y a la vez, que su simbolismo trasciende incluso ese conjunto de cartas que cuidamos tanto.


Fabián Paredes